Harry Kellar (1849- 1922) sus actuaciones se sucedieron a finales de los años 1800 y principios de 1900, fue el precursor de Harry Houdini y el sucesor de Robert Heller, siendo llamado el Decano de los Magos Americanos, habiendo trabajado practicamente en todo el mundo.
Cuentan que desde joven realizaba experimentos con animales y productos químicos provocando en cierta ocasión un gran agujero en la droguería que trabajaba, antes de enfrentarse a la "ira paterna" decició coger un tren como polizon y vivir como un vagabundo.
Fué cuando vio una actuación de "El Fakir de Ava" y decidió que su vida sería la magia.
Una de las ilusiones más aplaudidas era la que llamaba "La levitación de la princisa Karnack"
"La lampara que desaparece" fue otro de sus grandes juegos, según decía dicha lampara pertenecía al "Sumo sacerdote de brahmán en la India" y diariamente a una hora determinada tenía que devolversela.
En 1870 compró al mago francés Buatier de Kolta su juego "la jaula que desaparece" por la cantidad de 750 dolares, en este juego, una jaula, en ocasiones con pájaros dentro, desaparece ante los ojos de los espectadores.
Al igual que muchos otros magos de la época, Kellar tenía su propio autómata con el que causaba gran asombro.
Se retiró en 1908, sin embargo en 1918, Harry Houdini, le pidio que volviera a actuar en beneficio de los familiares detodos los que murieron cuando su barco fue hundido durante un transporte de tropas a las Antillas.
Kellar actuó por última vez ante 6.000 espectadores.